Entrevista a Soledad Ferreiro
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Lugar de nacimiento: Santiago.

Datos destacados de su actividad profesional:

  • Extensión de Bibliotecas Públicas en el condado de California, Estados Unidos.
  • Profesora de la Escuela de Bibliotecología de la Universidad de Chile.
  • Trabajó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile
  • Bibliotecaria de la FAO.
  • Trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Crónica de la entrevista realizada

Cuando se le pregunta sobre algún hito de su carrera como Bibliotecaria señala que: ha generado siempre un espíritu de innovación en todo lugar donde ha trabajado, pues considera que las cosas no se deben hacer de una sola forma, sino más bien, hay que buscar alternativas para las mismas, hay que variar.

El salto cualitativo, fue haber trabajado en Extensión de Bibliotecas Públicas en el condado de California, Estados Unidos, aprendiendo en ese lugar lo que es el Marketing, no como una enseñanza teórica, sino que, desde el punto de vista del cliente que frecuenta la biblioteca, y no del producto, como se plantea en forma general este concepto.

En Estados Unidos, en el área pública, la población tiene bien en claro que los servicios que brinden las diferentes instituciones, deben ser buenos y oportunos, porque, es dinero proveniente de los impuestos, por ende, está esa consciencia.

La biblioteca, no es un lugar para conseguir libros, sino que, es un espacio de oportunidades para los usuarios, lo que puedan descubrir en la misma.

Se nos considera los innovadores en bibliotecas parlamentarias, porque, interactuamos con redes sociales, como el blog.

Incluso, ya no se habla de Digitalizar, más bien, hablamos de conservar lo digital.

Actualmente, los alumnos están saliendo muy bien preparados en área tecnológica, sin embargo, falta la parte de conocer de mejor forma al cliente, investigarlo, saber que tipo de cliente es, todo ello antes de designar el producto; pero, primero se ha estado viendo el producto, y no los intereses del cliente, como debiese serlo.

Tener la biblioteca bien equipada, con los elementos adecuados para su total desenvolvimiento, y que los usuarios, sean capaces de absorber todos los beneficios de la misma, supliendo sus necesidades; además, los profesionales Bibliotecarios, debiesen salir mejor preparados para la organización de la información en soportes Web, porque, son muy escasos (solamente 4), y porque, se requiere mayor cantidad de profesionales trabajando en esta área, para fomentar la información más confiable y precisa, mediante técnicas de búsqueda, entre otros.

Los software, debiesen ser más estudiados, más entendidos, para así poder aplicarlos en los distintos Centros de Documentación y Bibliotecas, para mejorar de esa forma la productividad de los mismos, y por ende, otorgar servicios de una alta calidad a los clientes, satisfaciendo sus problemáticas y consultas; debemos estar inmersos en la Web Social, como actores activos de la misma, y hacer funcionar y girar en forma constante este mundo, en paralelo con la Bibliotecología.

Datos personales:

La razón que gatilla para que ella estudiara Bibliotecología, radica en el convencimiento de la bibliotecaria del colegio en el cual ella estudió, quien le dijo que con la carrera iba a viajar mucho, por lo que, se convenció por estudiar la misma; aunque cabe destacar que, tenía otras dos opciones, Periodismo y Psicología, las cuales, finalmente desechó, por que a su padre no le gustaban.

Fue alumna de Alberto Villalón, quien le hacía clases coyunturales, en un curso que no ascendía más allá de 35 alumnos; la Escuela, estaba ubicada en la Facultad de Ciencias y Educación. María Soledad Ferreiro, formó parte del Centro de Alumnos de la Carrera, y también, fue delegada de la FECH.

Los profesores en ese entonces, eran de muy buen nivel, por lo que los alumnos gozaban de una muy buena enseñanza; su práctica profesional, lo más probable, es que la haya realizado en la Universidad de Chile, cumpliendo sus horas laborales. En cuanto al campo laboral se refiere, era bastante extenso, no habiendo inconvenientes, por falta del mismo, o demasiada demanda.

En ese tiempo, los alumnos eran bastante peculiares, como también, muy esforzados, al igual que ahora, por ejemplo, algunos trabajaban en forma nocturna, para poder cancelar lo que correspondía al valor de la carrera; porque, en ese entonces, los alumnos cancelaban de acuerdo a los ingresos que poseía la familia, o sea, si la familia tenía ingresos, se cancelaba, si de lo contrario no, no gastaba peso alguno en arancel anual.

En cuanto a la malla curricular de ese tiempo, le hubiese gustado haber visto lo relacionado con el cliente, el usuario que asiste a las bibliotecas, pero siempre desde un enfoque cualitativo, pues era lo que más interesaba a los mismos; lamentablemente, la carrera no contaba con dicha especificación o ramo.

Se hacían programas de verano para incentivar a que los niños asistieran a las bibliotecas, y no anduvieran vagando por las calles, mediante textos afines; también, cabe destacar que, las bibliotecas en ese entonces, en lo que respecta a nuestro país, no contaban o peor aún, no trabajaban con el concepto de Marketing, siendo el usuario centro del mismo, en Estados Unidos, eso se hacía desde hace bastante tiempo.

Hizo clases de Marketing y Biblioteca Infantil, siendo quien armó una de estas bibliotecas, gracias a la facilidad que le dieron para utilizar una sala en la Universidad de Chile; es ahí donde enseña todos sus conocimientos aprendidos y vistos en Estados Unidos, con títeres, como tomar los libros, dar vuelta las páginas, en compañía de niños de las mismas alumnas de la universidad, o de las bibliotecarias que ahí trabajaban.

Uno debe ser capaz de identificar lo que desea un niño de tres años, no puede dejar pasar ello; manejando conocimientos de marketing.

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